La felicidad, dulce pájaro de juventud

El primer estudio sobre la felicidad que se ha hecho en España, organizado por Coca-Cola, constata que nuestras prioridades son, por este orden, salud, amor y dinero. La foto de la felicidad es la de una persona entre 26 y 35 años, que vive en Navarra, Extremadura, Aragón o Cataluña, que tiene pareja, que vive en familia, que tiene trabajo y que, por supuesto, llega a fin de mes. Así lo revela el estudio de Coca-Cola que ha sido realizado a más de 3.000 personas. Según ha explicado la coordinadora del estudio, Margarita Álvarez, quedan en evidencia nuestras propias contradiciones: “Casi el 76% de las personas que se declara muy felices desea tener hijos en el futuro, pero si este dato se cruza con la de los miembros en el hogar, parece que dejamos de ser felices cuando los tenemos”.

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Haciendo metring

Exprimidos

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Publicado en Adn.es.

Se huele el frío

Se huele el frío. Incluso debajo de las faldas de los santos. Incluso después de una torrija casera de Hernández, a 2,20, presidente. Se suceden esos días ásperos en los que te asomas a la ventana y regresas asustado bajo el edredón, al calor de Gas Natural y Pikolín. El mapa del tiempo y el de la política se parecen estos días. Ambos salen en el telediario de los suplentes con la cara torcida. “Lo peor del sectarismo es que nos encierra en un callejón sin salida. En medio de su griterío, toda palabra que se pronuncie acerca lo público, incluso la que busque romper ese sectarismo, sonará también a palabra sectaria”, escribe hoy el catedrático Aurelio Arteta. En el invierno de la primavera vuelven los abrigos, las gabardinas, los gorros, y la política extrema, que no ha encontrado tiempo de irse de vacaciones. Aguanieve. Rouco. Viento. Acebes. Podríamos pensar que ya ha entrado abril, que la Bolsa está en máximos, que los conspiradores andan perdidos y que Villa marcó en Stamford Bridge, pero la estrategia de los mentirosos siempre ha sido mezclar tantas veces la verdad con el engaño como para que resulten irreconocibles. Y, sin embargo, el frío parece tan real…

Dolor y belleza

Del dolor al consuelo: «He vuelto a Nueva York, pero no he sido capaz de ir a la Zona Cero». En ABC. En El Correo. En El Comercio. En Ideal. En La Verdad.

El gran tesoro de la vieja Europa. En ABC.

El renacimiento de la (e)música. En ABCD. En La máquina del tiempo.

Todo es mentira

La primera víctima de la guerra es la verdad, suelen teclear los reporteros en el infierno. Escriben bajo el sonido seco de las balas, con el sudor en la palma de las manos. ¿Qué es cierto y qué invención cuando el mundo se resquebraja bajo sus pies? Pero la guerra no sólo es el conflicto bélico entre dos bandos que han perdido la cordura. Ese tipo de lucha la encontramos cada día en la batalla política, en el deporte, incluso en las relaciones personales. Nada es verdad, nada es mentira. O, visto de otra manera, todo es mentira, triste de mí. Dicen que la Epo corre cual gacela por los campos de entrenamiento de Rusia y Marruecos, así que cabría deducir que muchos de los resultados del Campeonato de Europa de Atletismo son tan falsos como el Tour de Landis, o como la Liga de la Juventus. Dicen que el Gobierno ha llegado tarde a Galicia, pero lo cierto es que nada sabemos sobre los hechos sin deshuesar. Cada año hay diez mil incendios en aquella Comunidad, la mitad que en el total de España, un 25 por ciento de todos los que se registran en Europa. ¿Por qué? No lo sabemos: eso, para los políticos, no es lo importante. Leña al mono, ordenan en Génova y en Gobelas. O como se decía en el patio de mi colegio: a por ellos, que son pocos y se mean… El otro día vino la “bisa” con el último artículo de algún opinador que prefiero no recordar. Despellejaba al presidente por haberse llevado quince cocineros a Lanzarote. Hacía días que se sabía que ese cotilleo de Internet era falso (el cocinero y su ayudante que sirven a los Zapatero son los mismos de la era Aznar); probablemente, el opinador conocía ese dato, pero ya decía al comienzo de estas líneas escritas bajo una parra de la sierra que la primera víctima de la guerra es la verdad. Un día se fotografiaron Julio Iglesias y Juan Antonio Roca, el tiburón de Marbella. Ahora se recupera esa foto: ¿qué se quiere decir, que hacían negocios juntos, que el vicealcalde pagaba los conciertos del cantante a precio de oro, que organizaban orgías de constructores bajo los gorgoritos del ex portero, hey…? Julio Iglesias ha debido fotografiarse con un millón de personas en su vida: ¿sabe quien publica la foto cuál es la explicación correcta en este caso? Ah, se me olvidaba: qué más da. Habla un tal López Garrido, o un tal Pepiño, o un tal Zaplana, o un tal Aznar, todavía con los pies sobre la mesa, actores de un escenario en el que nada es lo que parece. ¿Qué más da que lo que cuenten sea tan digno de consideración como el discurso de los líderes de la Cienciología? Raramente leo las páginas políticas de los periódicos. ¿Para qué? Yo también soy capaz de crear mi propia realidad nacional.

Cordura, por favor

Juan Cierco: Confieso que me he avergonzado de lo dicho por analistas que nunca han pisado Tierra Santa; por tertulianos dignos del despido inmediato, que sentencian con tanta rotundidad como ignorancia, con sólo segundos de margen, que el carné de conducir por puntos es una majadería y que en Oriente Próximo la paz es posible pero la guerra resulta inevitable, por pseudo periodistas que firman sus crónicas desde donde nunca han puesto un pie y a la vuelta de un viaje relámpago escriben un libro que encima se publica pero que nadie lee.