El día del blog

Hoy jueves celebramos el BlogDay. Para conmemorarlo, los creadores del invento animan a recomendar cinco blogs interesantes en el propio. Los míos no tienen nada que ver con los temas que aquí se tratan. Los tres primeros son de amigos. Los dos últimos suelo verlos con interés.

Cine, los “top” más abracadabrantes de Javier Cortijo.

Política, cine, frikis… cóctel “made in Miguel Ángel Barroso

Matallana y sus reflexiones sobre el fútbol, el periodismo y la vida. Suele escribir mi amigo Rodolfo Chisleanschi

Sexo, belleza, arte. La Petite Claudine.

La tele, las series. Un amigo serie/teleadicto disfrutará con este blog.

El final del verano, el principio del largo y tortuoso curso

Originally uploaded by J. F. Alonso.

Así van las audiencias

Así va agosto: Telecinco: 20.6%. Antena 3: 18.6%. TVE-1: 16.9%. Forta: 15.4%. Otras: 14.4%. Cuatro: 6.8%. La 2: 4.9%. laSexta: 2.4%. Por cierto, La máquina del tiempo ha tenido cerca de cien visitas diarias cada uno de estos últimos días. Muy poca cosa aún, lo sé, pero gracias a todos por este principio de la escapada.

Internet para serieadictos

Ahora, 22.56, empieza en Cuatro el episodio más visto en Estados Unidos de Anatomía de Grey. Buen momento para hablar de su música, a menudo excelente. En esta página recopilan todos los temas que suenan como fondo de esas vidas que terminan o se aferran a los bisturís de los médicos del hospital. En last fm hay además un grupo que comparte los sones de la serie. En esta otra web se dedican a reunir todas las canciones que aportan el toque sentimental a la ironía brutal de House. Ah, y ya que llevo todo agosto con 24 en la punta del post, no puedo dejar de recordar que anoche se llevó cinco Emmy.

Los periódicos, al borde del precipicio

Más, en The Economist. Aquí y también aquí. O aquí. Y encima, noticia de hoy, cierra Gala. En resumen, el fin de la era de la Prensa. En junio, Miguel Ángel Barroso escribió esto en La máquina. Julio Alonso, un profesional de los blogs, ha hecho su propio análisis de la relación medios tradicionales/blogs. Éste es el resultado.

Solución “wifi para todos”

Un buen día, mientras estaba en Tenerife, la conexión wifi que pirateamos en esta casa serrana desapareció. Por teléfono, Pepe me dijo que quizá alguien había sospechado del robo y había decidido cerrar el grifo. Eso fue al principio. Luego, tras preguntar aquí y allá, nos inclinamos por la teoría de que nuestro ingenuo suministrador se había ido de vacaciones, quizá también a Tenerife, y había desenchufado completamente su ordenador. Desconexión total. Esta noche, 22.30, la vida ha vuelto a este Toshiba portátil. Emma ha lanzado un gritito como si nos hubiera tocado una quiniela de doce, o así: ¿Ya tenemos Internet? Déjame, déjame. En Guadarrama (Madrid) hay un centro de la Comunidad (o del Ayuntamiento, no estoy seguro) con acceso gratis a la Red. Tienen al menos una docena de ordenadores, además del personal que imparte cursos y atiende el chiringuito. Una pasta. Cuando he pasado esta tarde ante la puerta del local, todavía sin wifi en casa, me he preguntado con gesto melancólico si ese dinero no podría empezar a financiar una red de acceso libre para todo el municipio. Esa será la siguiente revolución. Internet de alta velocidad, universal, en cualquier lugar, primero en las ciudades, y más adelante en la última esquina del planeta. Ya se han puesto sobre la mesa algunos proyectos que avalan la teoría. Google ha anunciado “su ciudad WiFi” en Mountain View, Estados Unidos, y Pipex, una empresa de telecomunicaciones, quiere hacer lo mismo en Milton Keynes, a 65 km de Londres. Milton Keynes solucionará su problema de cableado de aluminio que le impedía el acceso a conexiones de banda ancha de alta velocidad. Se estima que Pipex lanzará el mismo sistema en ocho ciudades del Reino Unido antes del final de 2008, incluyendo Londres y Manchester. Hay otras muchas ideas en danza, entre otras la archipromocionada Fon, de Martín Varsaksky. Aún resulta difícil describir el escenario “post ADSL individual a 39 euros”, pero las Administraciones que tanto hablan de cómo cerrar la brecha digital tal vez deberían reflexionar sobre la “solución wifi para todos”… de alguna forma, por supuesto asequible.

La verdad está ahí afuera

Todos los fotógrafos que conozco sospechan que el hombre nunca pisó la Luna. Las luces y las sombras que bailan en esas imágenes mil veces repetidas se les antojan imposibles… salvo en el ambiente cómplice de un estudio. Todos los manifestantes que no conozco (las múltitudes no son un plato de gusto para mis amigos) siempre dudan de cuántos seres humanos les acompañan en su protesta, el doble o la mitad. También las hectáreas quemadas dependen del ojo que las mira. ¿Y quién puede saber la intención que anida detrás de cualquier comunicado de la Administración, del Ministerio de Intenciones Irreconocibles? En “24”, una magnífica serie que Antena 3 despacha los domingos de agosto, la opinión pública siempre vive al margen de lo que ocurre. Matan a Palmer, pero ninguna información arroja luz sobre los motivos. Se suicida el asesor del presidente, un traidor/patriota (¿a veces no es lo mismo?), pero la Prensa divulgará que fue la terrible presión del cargo lo que le puso la soga al cuello. Internet ayuda a multiplicar las versiones: convierte el mundo bipolar de los periódicos en un puzzle casi imposible de cerrar, cosido con matices, puntos de vista, locuras extremas, dudas ciertas. Un amigo suele decirme que las millones de fuentes que encontramos en la Red carecen del “sello de fiabilidad” de una marca establecida. Traducido: no es lo mismo The New York Times que el blog de alguien que dice ser, que dice escribir sobre lo que dice conocer… Y es posible que el argumento sea bueno. O tal vez no. En la vida de papel, unos pocos medios, en sintonía con aún menos grupos de poder, deciden qué/cómo sucede. En la digital, el océano de hipótesis y datos exige que los internautas afinen su olfato. Dos mundos. Pero, ¿dónde está la verdad? Seguramente ya no existe. Se perdió al mismo tiempo que la ingenuidad.