Real Madrid-Atlético: la fuerza del destino

Destino. Por Juan Pimentel

Poco o más bien nada se puede hacer contra él. Su fuerza ha sido cantada por bardos y poetas de todas las latitudes. Es la piedra en el zapato de los filósofos del libre albedrío. El dichoso destino. Si naciste para martillo, del cielo te caen los clavos.

Algo de esto debieron de pensar nuestros vecinos cuando volvían cabizbajos del Calderón. Y no les faltaban motivos. Había algo en los astros, en la palma de la mano, el hígado de los patos, el vuelo de las golondrinas o el poso del café que lo anunciaba. Nosotros íbamos con miedo, pero no había pasado ni un minuto y dijimos “ah ya, lo de siempre”.

Escribe un comentario